La revolución del nacimiento: lo más urgente es desmilitarizar la obstetricia

Estupenda entrevista a Isabel Fernández del Castillo, la autora de “La revolución del nacimiento”, reeditada hace unos días.

Os dejo un fragmento y el enlace a la entrevista completa:

“Si analizas lo que hace la obstetricia convencional y lo que hace la agricultura industrial, te das cuenta de que es lo mismo: se reprimen los procesos fisiológicos/ biológicos autorregulados, y se sustituyen por productos y servicios que hay que comprar fuera. Y en el proceso se producen daños, los vínculos se rompen, la magia se esfuma y perdemos el contacto con el alma de las cosas” Isabel Fernández del Castillo

Entrevista

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El nacimiento en la era del plástico.

 

 

Hace unos días he terminado de leer el último libro de Michel Odent: El nacimiento en la era del plástico.

Childbirth in the Age of Plastics

Es interesante ver, de la mano del obstetra francés, los orígenes de la industrialización del parto, cómo la obstetricia y la medicina en general han sido capaces de evolucionar gracias al desarrollo de las aplicaciones de los plásticos. Sin el plástico hoy en día muchas de las intervenciones no podrían realizarse: profusión de suero, catéter para la anestesia, sondas, etc… El plástico ha significado una revolución para la medicina, que ha dado pasos de gigante en los últimos años.

Sin embargo, esta industrialización conlleva una estandarización. Los embarazos, los partos, todos estan mensurados, controlados y guiados por las mismas directrices, causando más mal que bien. Si bien los índices de mortalidad y morbilidad materna y perinatal han disminuido en los últimos tiempos, los índices de problemas iatrogénicos se han disparado. Se infantiliza a las mujeres desde el embarazo, se las hace pasar a todas por las mismas pruebas, llegar a las mismas metas y, en definitiva, pasar por el mismo aro, cuando cada mujer, cada embarazo, cada parto, debería ser tratado como lo que es: un momento especial y único.

Podemos ver la estandarización en todos los ámbitos: en el trabajo, en la educación, en las relaciones sociales. Todo lo que salga de la norma es identificado como extraño y anormal, en un sentido claramente peyorativo. La escuela, la alimentación, todo está industrializado, todos debemos ser iguales, sumisos, dependientes.

Hemos industrializado nuestra alimentación, el campo, los animales, todo es una inmensa cadena de producción.

En muchos hospitales los partos se tratan de la misma manera: ingreso, etiquetado de la paciente (que no mujer), poner la vía, registros, tiempo, tactos sin pedir permiso (ya que la paciente no sabe si es necesario o no, no tiene criterio, el profesional sí y puede decidir por ella), más tiempo, perfusión de oxitocina si el tiempo no es el adecuado, más mediciones, más controles, más intervención, más quitarle la capacidad a la mujer, la capacidad de decidir, de vivir su parto, de sentir, de ser…

Es triste. Es muy habitual. Es peligroso.

No sabemos las consecuencias de todas estas interferencias, de estos abusos, de todas estas actuaciones. La oxitocina sintética puede esar interfiriendo en la capacidad de amar del bebé y de su madre. Puede estar interfiriendo en la capacidad de parir de futuras generaciones de madres. Michel Odent se plantea un montón de preguntas derivadas del uso (abuso) generalizado de oxitocina sintética:

¿Por qué las mujeres modernas necesitan sustitutivos de esta hormona natural[…]?

¿Puede deberse esta necesidad a que su sistema oxitócico se encuentra alterado?

¿Se trata de un condicionamiento cultural debido a la industrialización del nacimiento?

¿Cuál es el futuro de las civilizaciones nacidas por cesárea o con anestesia epidural o con perfusiones de oxitocina sintética?

[…]

Como en otros campos, en la ecología, la educación, la alimentación, estas preguntas no deben ser particulares, es necesario que las preguntas sean universales, “plantearlas en términos de civilización”.

 

 

Afortunadamente, la fisiología moderna nos está dando respuestas a todas esas preguntas sobre las necesidades de la mujer de parto.

Ahora sólo hace falta saber escuchar, desaprender y empezar a actuar.

Referencias:
Odent, Michel. El nacimiento en la era del plástico. Ed. Ob Stare. S/C de Tenerife. 2011.