Documental Vientre de Mujer

Una vez más, Mónica Felipe nos remueve la conciencia y nos ayuda a abrirnos a nuevas verdades ocultas en nuestro cuerpo.

Os enlazo el vídeo sobre el Vientre de Mujer y os pego unas frases:

“Lo que gusta actualmente (estéticamente) es la eliminación de los atributos maternales”

“Lo que nos muestra un abultado vientre es un útero relajado”

“Son numerosas las cicatrices que el patriarcado ha dejado en nuestro cuerpo y en nuestra alma”

“¿Por qué querríamos renunciar a la fuente de placer que proporciona el útero relajado y el vientre? ¿Es una estrategia inconsciente (o no) del patriarcado para castrarnos aún más? ¿No será, al final, un elemento más de sometimiento? Lamentablemente, mi respuesta es que los modelos de ser mujer en una sociedad no nacen de la casualidad. Tienen una funcionalidad y en este caso, me parece que demasiado evidente. Romper el placer y la sensualidad en la mujer de forma que no goce demasiado, que se someta por falta de vigor y vitalidad, que luche contra su propia naturaleza para sentirse aceptada por terceros, es la demostración de las huellas del patriarcado en nuestro cuerpo de mujer.”

 

Útero, vientre y belleza

Hoy Mónica Felipe, del blog Estudio sobre el Ùtero, nos ha regalado una muy interesante reflexión sobre el vientre femenino, su relación con un útero relajado y la relación esclava y antinatural que mantenemos las mujeres con nuestro vientre en la sociedad actual “gracias” a los cánones de belleza.

Copio el principio del texto, que podéis leer completo aquí.

Vientre de Mujer

Desde las hermosas Venus del paleolítico, en las que los atributos sexuales remarcaban la capacidad creadora, a través de la maternidad, del cuerpo de la mujer hasta las actuales modelos, actrices, cantantes, maniquíes… la imagen modelo de nuestro cuerpo ha cambiado visiblemente. 
Tomemos como ejemplo a la Venus de Willendorf. Se trata de una estatuilla de unos 20.000 años de antigüedad tallada en caliza y pintada en ocre en la que podemos apreciar nuestros atributos sexuales femeninos muy marcados: vulva, pechos, glúteos, vientre… Las interpretaciones que la historia del arte han producido sobre el fenómeno de estas estatuillas, denominadas Venus paleolíticas, es que eran representaciones que señalaban la fertilidad y destacaban la maternidad de la mujer. Es curioso adentrarse en el significado de las huellas de otras culturas y civilizaciones separadas de nosotros miles de años. Ya en mi incursión en la facultad de historia del arte me sorprendía la estrechez de mente de los investigadores. Por ejemplo, el historiador Stefano Suzzi argumenta que las Venus, presentan desfiguraciones (así las denomina él) como consecuencia de las transformaciones que en el cuerpo de la mujer los hombres observaban… ¡ya estamos! ya estamos dando por hecho que fueron los hombres (y no las mujeres) quienes tallaron las Venus, pintaron las cuevas paleolíticas… y que conste que no me parece importante quién lo hizo. Lo que me parece importante es la incapacidad de los hombres y mujeres de hoy de poder acceder a la sencilla idea de que había una forma diferente de hacer las cosas.
Continúa aquí.