La revolución del nacimiento: lo más urgente es desmilitarizar la obstetricia

Estupenda entrevista a Isabel Fernández del Castillo, la autora de “La revolución del nacimiento”, reeditada hace unos días.

Os dejo un fragmento y el enlace a la entrevista completa:

“Si analizas lo que hace la obstetricia convencional y lo que hace la agricultura industrial, te das cuenta de que es lo mismo: se reprimen los procesos fisiológicos/ biológicos autorregulados, y se sustituyen por productos y servicios que hay que comprar fuera. Y en el proceso se producen daños, los vínculos se rompen, la magia se esfuma y perdemos el contacto con el alma de las cosas” Isabel Fernández del Castillo

Entrevista

Anuncios

No llores, mujer

No llores, mujer

Os traigo el enlace a un vídeo, del programa de televisión Documentos TV, sobre las dificultades de las mujeres para recibir asistencia médica de calidad durante el embarazo. 4 mujeres en 4 países diferentes: Tanzania, Estados Unidos, Bangladesh y Guatemala.

Distintos países, distintas dificultades y las mismas perjudicadas: las mujeres sin capacidad para elegir, por unos u otros motivos.

Deja la puerta abierta a muchas reflexiones sobre el presente y el futuro de la asistencia médica.

La página oficial es: Every Mother Counts.

Gracias Mon.

La importancia del tiempo en el parto

Durante el parto, el tiempo es un amigo. El cuello del útero necesita tiempo para dilatarse; las hormonas necesitan tiempo para entrar en juego. El bebé necesita tiempo y espacio para maniobrar. La mujer necesita tiempo para conseguir que se mente se concentre en el parto. Aquellos que la acompañen necesitan respetar todo el tiempo que llevan estos procesos. Las madres que se ven empujadas a tomar decisiones rápidas empezarán a estar tensas, lo que las llevará a un ciclo de dolor y miedo. Las madres que pueden trabajar con las contracciones, con tiempo para entender lo que está pasando y para pedir ayuda si la necesitan, se sentirán poderosas y podrán reconocer la fuerza y la sabiduría de sus propios cuerpos.

In labor time is a friend. The cervix needs time to ripen; the hormones need time to kick in. The baby needs time and space to maneuver. The woman needs time to go into a laboring mind. Those supporting her need to respect all the time this takes. Mothers who feel rushed into decisions will naturally grow tense, leading to a cycle of pain and fear. Mothers who are allowed to work with the contractions, with time to understand what is happening and to ask for the help they need, will feel empowered and recognize the strength and wisdom of their own bodies.

Klaus, Kennell and Klaus. The doula Book.

El nacimiento en la era del plástico.

 

 

Hace unos días he terminado de leer el último libro de Michel Odent: El nacimiento en la era del plástico.

Childbirth in the Age of Plastics

Es interesante ver, de la mano del obstetra francés, los orígenes de la industrialización del parto, cómo la obstetricia y la medicina en general han sido capaces de evolucionar gracias al desarrollo de las aplicaciones de los plásticos. Sin el plástico hoy en día muchas de las intervenciones no podrían realizarse: profusión de suero, catéter para la anestesia, sondas, etc… El plástico ha significado una revolución para la medicina, que ha dado pasos de gigante en los últimos años.

Sin embargo, esta industrialización conlleva una estandarización. Los embarazos, los partos, todos estan mensurados, controlados y guiados por las mismas directrices, causando más mal que bien. Si bien los índices de mortalidad y morbilidad materna y perinatal han disminuido en los últimos tiempos, los índices de problemas iatrogénicos se han disparado. Se infantiliza a las mujeres desde el embarazo, se las hace pasar a todas por las mismas pruebas, llegar a las mismas metas y, en definitiva, pasar por el mismo aro, cuando cada mujer, cada embarazo, cada parto, debería ser tratado como lo que es: un momento especial y único.

Podemos ver la estandarización en todos los ámbitos: en el trabajo, en la educación, en las relaciones sociales. Todo lo que salga de la norma es identificado como extraño y anormal, en un sentido claramente peyorativo. La escuela, la alimentación, todo está industrializado, todos debemos ser iguales, sumisos, dependientes.

Hemos industrializado nuestra alimentación, el campo, los animales, todo es una inmensa cadena de producción.

En muchos hospitales los partos se tratan de la misma manera: ingreso, etiquetado de la paciente (que no mujer), poner la vía, registros, tiempo, tactos sin pedir permiso (ya que la paciente no sabe si es necesario o no, no tiene criterio, el profesional sí y puede decidir por ella), más tiempo, perfusión de oxitocina si el tiempo no es el adecuado, más mediciones, más controles, más intervención, más quitarle la capacidad a la mujer, la capacidad de decidir, de vivir su parto, de sentir, de ser…

Es triste. Es muy habitual. Es peligroso.

No sabemos las consecuencias de todas estas interferencias, de estos abusos, de todas estas actuaciones. La oxitocina sintética puede esar interfiriendo en la capacidad de amar del bebé y de su madre. Puede estar interfiriendo en la capacidad de parir de futuras generaciones de madres. Michel Odent se plantea un montón de preguntas derivadas del uso (abuso) generalizado de oxitocina sintética:

¿Por qué las mujeres modernas necesitan sustitutivos de esta hormona natural[…]?

¿Puede deberse esta necesidad a que su sistema oxitócico se encuentra alterado?

¿Se trata de un condicionamiento cultural debido a la industrialización del nacimiento?

¿Cuál es el futuro de las civilizaciones nacidas por cesárea o con anestesia epidural o con perfusiones de oxitocina sintética?

[…]

Como en otros campos, en la ecología, la educación, la alimentación, estas preguntas no deben ser particulares, es necesario que las preguntas sean universales, “plantearlas en términos de civilización”.

 

 

Afortunadamente, la fisiología moderna nos está dando respuestas a todas esas preguntas sobre las necesidades de la mujer de parto.

Ahora sólo hace falta saber escuchar, desaprender y empezar a actuar.

Referencias:
Odent, Michel. El nacimiento en la era del plástico. Ed. Ob Stare. S/C de Tenerife. 2011.

Proteger las necesidades de la mujer de parto

Según nos contaba el pasado fin de semana Michel Odent, en lo que se refiere al estado del nacimiento en el mundo, estamos en el fondo del abismo. En la era de la oxitocina sintética y de la técnica simplificada de la cesárea, el número de mujeres que da a luz gracias a una combinación de hormonas del amor tiende a cero.

Sin embargo, nos daba motivos para la esperanza, ya que ésta es también la época de la fisiología, que está en situación de explicar y razonar cuáles son las necesidades de una mujer durante el parto, lo que va a hacer que la mujer dé a luz sin intervenciones externas, por sus propios medios, usando su cuerpo y su fuerza.

Desde esta perspectiva fisiológica, el parto es un preoceso involuntario dominado por el cerebro arcaico (hipotálamo, hipófisis). No se puede ayudar al proceso del parto, pero éste puede ser inhibido my fácilmente: en situaciones que impliquen liberación de adrenalina o por la estimulación del neocórtex.

Las necesidades de la mujer durente el parto son básicas, de sentido común (ya sabemos que es el menos común de los sentidos): intimidad, seguridad, oscuridad y ninguna activación de su cerebro racional, de su neocórtex. Se puede explicar de otra manera: dejarla en paz, a solas, que haga lo que quiera, que esté tranquila, que nadie la pregunte, que nadie la presione.

En este contexto, ¿cual es la labor de una doula? ¿qué hay que hacer?

La respuesta es fácil: generalmente nada. Lo único que en ocasiones hay que hacer es PROTEGER esas necesidades, para que la mujer pueda parir tranquila. A veces puede requerir sacar a alguien de la habitación, otras contestar a las preguntas “de rutina” (cuánto tiempo lleva con contracciones, cada cuanto tiempo, comió algo, ha roto aguas, etc), otras veces la mujer puede pedir una presencia constante, en un segundo plano, que la haga sentir que hay alguien pero no sintiéndose observada.

The mandala Journey, mother-moon

Mother-moon, by Amy Swagman. The Mandala Journey.

Cada mujer es diferente, tiene unas unas apetencias y unas características distintas, y en función de ellas habrá que acompañarla, pero todas las mujeres de parto tienen las misma necesidades y, lamentablemente, muchas veces hay que protegerlas. Hay una gran incomprensión de la fisiología del parto a nivel cultural.

Esperemos que el nuevo paradigma del parto crezca con fuerza y llegue a todas las personas implicadas en los partos.

Pero también es importante que este conocimiento llegue más allá, a la sociedad en general, que todas las mujeres se den cuenta de su fuerza, de que si las dejan son capaces de parir; que llegue a los padres, que vean la fuerza de sus compañeras; que llegue a los hijos, que vean el parto como un bello proceso.

Hay que desaprender muchos conceptos, pero gracias a las hormonas del amor, PODEMOS.

 
Referencias:
Imagen: Amy Swagman. The Mandala Journey.
Curso Paramana Doula.
Odent, Michel. El bebé es un mamífero. Ob Stare.
Odent, Michel. El nacimiento en la era del plástico. Ob Stare.